He olvidado muchas cosas de aquel tiempo lejano, me he sacudido de encima miedos y tabúes como el perro se sacude el agua de las lanas, pero hacer la señal de la cruz cuando paso por delante de una iglesia, una capilla o un santo, es algo que todavía conservo. Es un gesto que me ayuda a vivir, a tener esperanza.
Mauro Corona. Fantasmas de piedra
No hay comentarios:
Publicar un comentario