"El arte que trasciende, que ayuda a ver y encontrar al otro, que es expresión de la tradición y de la renovación de la fe y de belleza". Benedicto XVI

viernes, 12 de enero de 2018

¡Hay Poesía! ¡Hay Dios!



¡Ya yo no estaba sola!... En armonioso grupo, 
como visión soñada, se dibujó en el aire 
de un ángel y una santa el contorno divino, 
que en un nimbo envolvía vago el sol de la tarde. 

Todo cuanto en mí había de pasión y ternura, 
de entusiasmo ferviente y gloriosos empeños, 
ante el sueño admirable que realizó el artista, 
volviendo a tomar vida, resucitó en mi pecho. 

Y orando y bendiciendo al que es todo hermosura 
se dobló mi rodilla, mi frente se inclinó 
ante Él, y, conturbada, exclamé de repente: 
«¡Hay arte! ¡Hay poesía!... Debe haber cielo. ¡Hay Dios!»

Rosalía de Castro. En las orillas del Sar

miércoles, 10 de enero de 2018

La letra que con belleza entra


Porque muchas veces saben mejor las cosas divinas a los que no estan muy ejercitados en el gusto y dulzor de ellas, cuando se les da debajo de alguna elegancia de prosa o de metro de suave estilo, que cuando los participan  por comunidad e llaneza de incompuestas palabras

Fray Ambrosio Montesinos. Cancionero

domingo, 7 de enero de 2018

Almas oscuras


¡Lo que es preciso hacer y decir para desatar el nudo ciego de algunas almas! Almas oscuras, como todas las almas, pero celosas de esa oscuridad en que viven. Acongojadas en cada momento de la vida, ansían libertad sin desearla de verdad. Parecen adictas a la desesperación. Y disimulan con mal disimulada desconfianza a quien procura ayudarlas, enseñándoles la luz. Años y años de resentimiento han creado en ellas una segunda naturaleza, tímida, cerrada, esquiva. Y es en el fondo del pozo donde se sienten seguras.

Miguel Torga. Diario

viernes, 5 de enero de 2018

Epifanía 2018



Fue una partida fría, justamente
La época peor del año para un viaje,
Y un largo viaje como el nuestro:
Los caminos ruinosos y los climas punzantes,
La verdadera muerte del invierno.”
Y los camellos se llagaban,
Las patas lastimadas, refractarios,
Se echaban en la nieve derretida.
Sentíamos a veces la añoranza
De los palacios en verano
Sobre suaves laderas, las terrazas,
Y las chicas sedosas trayendo los refrescos.
Luego, los camelleros con sus protestas y blasfemias,
Que huían, o pedían licores y mujeres,
Y en la noche los fuegos se apagaban,
Y no encontrábamos refugios, y eran
Hostiles las ciudades, desconfiados los pueblos
Y las aldeas sucias, todos recargando los precios:
Fueron días difíciles. Al fin,
Preferimos viajar toda la noche,
Durmiendo a ratos,
Con las voces cantando en nuestro oído,
Diciéndonos que todo, todo era una locura.
.
Luego, al alba, bajamos hasta un valle templado,
Húmedo, al pie de la línea de nieve, fragante de espesura,
Con un torrente y un molino de agua que batía la sombra con sus aspas,
Y tres árboles solos contra un cielo cercano.
Y un viejo caballo blanco huyó al galope sobre la pradera.
Después llegamos a una fonda que encima del dintel tenía hojas de parra,
Por una puerta abierta seis manos que jugaban a los dados por monedas de plata
Y unos pies que pateaban unos odres vacíos.
Pero no había información, y continuamos
Y así llegamos al anochecer, encontrando el lugar
En el momento justo… Fue (me podrían decir) satisfactorio.
.
Todo esto fue hace mucho, lo recuerdo,
Y lo haría de nuevo, pero aclarando antes,
Esto aclarando,
Esto: ¿fuimos guiados
Durante todo ese camino para
Un Nacimiento o una Muerte?
Hubo, por cierto, un Nacimiento,
No hay dudas, lo pudimos comprobar.
Yo había visto nacimientos y muertes,
Pero había pensado que eran algo distinto;
Este otro Nacimiento para nosotros fue
Una agonía ardua y amarga, como la Muerte, nuestra muerte.
Regresamos así a nuestros países, a nuestros Reinos,
Pero ya no hubo paz para nosotros,
Aquí en los viejos usos, con un pueblo
De extraños aferrados a sus dioses.
Yo querría morir con otra muerte.

T.S.Eliot. El Viaje de los Reyes Magos

martes, 2 de enero de 2018

Comenzar a caminar


Aproximarse a Dios como si se tratara de un objeto de discusión teórica es errar la senda antes de empezar a caminar. Mirarlo así es imposible: Dios es el poder que ha hecho que hablemos.Ha puesto las palabras vitales en nuestros labios.

Eugen Rosenstock-Huessy. The Christian Future or the Modern Mind  Outrun

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Como nace el alba



La Virgen María
se siente cansada;
San José la acuesta;
La Virgen descansa.
La  techumbre rota;
las estrellas altas;
leguas, muchas leguas
llevan caminadas,
La Virgen María
está soleada
por dentro, su sangre
se convierte en savia,
su cuerpo florece
igual que una vara
de nardos o un ramo
de celindas blancas,
El Niño ha nacido
como nace el alba;
los ojos con risa,
la boca con lágrimas.
En el aire nieve;
en la nieve alas
y el viento que bate
puertas y ventanas.
La Virgen no tiene
rebozo ni mantas;
San José la mira,
se quema mirándola.
Entre la penumbra,
pidiendo posada,
la carne del Niño
desnuda se halla.
La nieve que cae,
pues del cielo baja,
va formando techo
para cobijarla.
La Virgen María
se siente cansada,
cuando mira al Niño
la Virgen descansa.

José Antonio Muñoz Rojas. Villancico de las estrellas altas

domingo, 24 de diciembre de 2017

¡Feliz Navidad 2017!



En el cielo hay una estrella
nueva y lentísima, es
la estrella de Dios que guía
hacia el portal de Belén.


Los Magos, como son magos,
vieron la estrella nacer;
los hombres, como son hombres,
la miran y no la ven.


Baltasar tiene la carne
morena como el almez;
es viejo, tan viejo
que ha muerto más de una vez,


y Melchor es tan creyente,
tan iluminado, que
siempre que sus ojos miran
se ven sus ojos arder.


Pasan ciudades, ciudades
con calentura en la sien,
donde la estrella, que es niña,
se apaga para no ver.


Pasan desiertos, desiertos
como los hombres también,
y bosques que acaso nunca
volverán a florecer.


Pasan años y los hombres
siguen padeciendo sed,
la estrella sigue en el cielo,
sólo muy pocos la ven.


Luis Rosales. Villancico de la falta de fe