Cristo se levanta
de los horizontes de todas las épocas,
como el tronco de luz de una altísima
judía palmera
que se trueca n la concha del cielo
de cóncavas ramas que cubren la tierra.
Salvador Rueda. Jueves Santo (frag.)
Creación Contracorriente
Cristo se levanta
de los horizontes de todas las épocas,
como el tronco de luz de una altísima
judía palmera
que se trueca n la concha del cielo
de cóncavas ramas que cubren la tierra.
Salvador Rueda. Jueves Santo (frag.)
No sé, no sé, Señor, a dónde llego
corriendo tras tu sombra... En cualquier parte,
buscándote me angustio y extermino.
¡Dame, Señor, la mano que soy ciego!
Ponme en la senda donde pueda hallarte:
¡Mi vida, mi verdad y mi camino!
Manuel Machado. Domine ut videam...
Momento de tu gracia. Hora enhiesta que nace
rindiendo a tu dominio mi obstinación oscura.
Eres Dios, y te busco, hundiéndome en mí misma,
para surgir alzando el signo de tu reino.
Ernestina de Champourcin. Cántico Inútil
Ríete del astuto y de la trampa,
que allí la Paz, allí en la altura acampa
brillante, al son de músicas de gloria.
Sube en la noche blanca y negra, asciende:
Ya el Ángel de la guarda te defiende,
jubiloso, con alas de Victoria.
Paul Verlaine. Sagesse
¿Tendré fuerzas para escribir? ¡Esto aún , oh, Dios mío,
para que, si tengo la desgracia de vivir y de envejecer, la debilidad humana no
me haga olvidar nunca esta noche fatal y sombría, pero en la cual me han sido
revelados algunos signos consoladores y divinos!
¡Dios mío! Caigo de rodillas ahora, hablo a tus pies, soporto
mi dolor, me hundo en él por completo, quiero saturarme de él solamente y
repasar en mi alma todos los instantes que precedieron a la pérdida de mi
madre.
Alfred de Vigny. Diario de un poeta
Emil Cioran. Cuadernos