María Zambrano. De la Aurora
viernes, 11 de junio de 2021
Semilla del fuego
domingo, 6 de junio de 2021
El alma vive en lo que ama
San Juan de la Cruz. Cántito Espiritual. Canción 8.2
jueves, 3 de junio de 2021
Corpus Christi 2021
Si en pan tan soberano,
se recibe al que mide cielo y tierra;
si el Verbo, la Verdad, la Luz, la Vida
en este pan se encierra;
si Aquel por cuya mano
se rige el cielo, es el que convida
con tan dulce comida
en tan alegre día.
¡Oh cosa maravillosa!
Convite y quien convida es una cosa,
alégrate, alma mía,
pues tienes en el suelo
tan blanco y tan lindo pan como en el cielo.
Miguel de Cervantes
martes, 1 de junio de 2021
El fruto crece en la fe
Francisco Brines. Poemas de la vida vieja
domingo, 30 de mayo de 2021
Artista de lo vivo
Cristo es el artista más grande. Desdeñando el mármol, la arcilla y el color, trabajaba con la carne viva... este artista inaudito no hacía estatuas, cuadros ni libros: hacía hombre vivos inmortales.
Vincent van Gogh. Cartas a Theo
miércoles, 26 de mayo de 2021
Lo que no alcanzan las musas
Para cantarte
en alabanzas virginales
no puede hallar mi musa los vocablos
capaces de dar vida,
en frases de color, a los encantos
que mi ánimo marchitan.
Halldór Laxness.
domingo, 23 de mayo de 2021
Pentecostés 2021
Lo que es opuesto a la sabiduría es la falta de sabor de las cosas de Dios, la carencia del sentido de Dios, del sentido del misterio, del sentido de la providencia... Es la historia de un hombre que ha hecho sus cuentas sin Dios, sin la muerte, sin tener presente la verdad de la vida; de quien vive sin sentido, preocupado solamente por el presente; de quien no comprende, en los acontecimientos oscuros o contrarios a las expectativas comunes, el designio de Dios; de quien hace sus cálculos sin contar con la Cruz; de un hombre que ha construido su casa sobre la arena, que no ha conocido el orden de la vida evangélica, declarado en el sermón de la montaña. No reconoce ese orden de la vida evangélica, expresado en hacerse pequeños, en no pretender los primeros puestos, en respetar la autoridad, en amar la oración, en vivir en común, en perdonar las ofensas... Se trata de un don instintivo, del cual uno se da cuenta después. No es necesario que lo sintamos, por cuanto el Espíritu no tiene necesidad de hacerse sentir para actuar en nosotros.
Carlo Maria Martini. Los dones del Espíritu Santo.
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