jueves, 5 de julio de 2012
El nombre que nos pertenece
El nombre es como un vestido que no nos pertenece. Y cuanto más llenamos de ser el nombre, tanto más ajeno se nos torna, tanto más independiente se vuelve de nosotros, tanto más abandonados resultamos nosotros mismos. Prestado es el nombre que llevamos, prestado el pan que comemos, prestados nosotros mismos, suspendidos desnudos en lo extraño, y solo aquel que se ha despojado de todo el prestado oropel, llega a ver la meta, es llamado a la meta, donde se une definitivamente con su nombre.
Herman Broch. La muerte de Virgilio.
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