Cerca estamos, Señor,
cercanos y asibles.
Asidos ya, Señor,
unos en otros incrustados, como si fuera
el cuerpo de cada uno de nosotros
tu cuerpo, Señor.
Reza, Señor,
rézanos,
estamos cerca.
Torcidos íbamos,
íbamos a inclinarnos
sobre la hondonada y la laguna.
Al abrevadero íbamos, Señor.
Era sangre, era,
lo que derramabas, Señor.
Brillaba.
Nos arrojó tu imagen a los ojos, Señor,
ojos y boca tan abiertos y vacíos, Señor.
Hemos bebido, Señor.
La sangre y la imagen que había en la sangre, Señor.
Reza, Señor.
Estamos cerca.
Paul Celan. Tenebrae
.jpg)






