"El arte que trasciende, que ayuda a ver y encontrar al otro, que es expresión de la tradición y de la renovación de la fe y de belleza". Benedicto XVI

miércoles, 28 de octubre de 2026

Confiar




¿
Qué soy sin Ti? Débil y ciego como un cachorro. Pero Tú me ayudarás. Extiendo mi mano hacia Ti, y Tú la sujetarás.

Zofia Kossak-Szczucka.

viernes, 23 de octubre de 2026

Dios que camina

 



Siento a Dios que camina

tan en mi, con la tarde y con el mar.

Con él nos vamos juntos. Anochece.

Con él anochecemos. Orfandad...


Pero yo siento a Dios. Y hasta parece

que el me dicta no sé qué buen color.

Como un hospitalario, es bueno y triste;

mustia un dulce desdén de enamorado:

debe dolerle mucho el corazón.


César Vallejo. Dios (frag.)

domingo, 18 de octubre de 2026

Las Verdades




Existe la verdad diurna y la verdad nocturna. La verdad de los enfermos y la verdad de los sanos. La verdad de los niños y la verdad de los adultos. La verdad de los hombres y la verdad de las mujeres. La verdad de los vivos y la verdad de los moribundos. La verdad de los que aman y la verdad de los que odian. La verdad de los felices y la verdad de los infelices.

Jakub Deml. Zapomenuté světlo



jueves, 15 de octubre de 2026

Día de Santa Teresa de Jesús 2026



Me parece que los honores y las riquezas casi siempre van juntos: aquel que ama el honor nunca odia las riquezas, mientras que aquel que odia las riquezas no busca honores.

Teresa de Jesús

miércoles, 14 de octubre de 2026

Creo





¡Que lo oigan creyentes y no creyentes,

mi juramento de vida o muerte!

La abundancia de mi corazón brota de mis labios,

y me obliga a profesar a Cristo.

Que lo oigan los lisiados, los viejos apóstatas,

y el nuevo mundo que agoniza en el pecado,

la revolución, el ciego Leviatán,

y que lo oiga el acechante Satanás:

En nombre de Dios hago esta confesión:

Creo.



Sík Sándor. Hiszek

lunes, 12 de octubre de 2026

El alba que se anuncia

 



Cuando Jesús pronuncia su sermón más hermoso-aquel de la Montaña- , lo hace entre el fragor de las cigarras- criaturas solares como él- mientras rondan abejas el romero y esplende el mediodía. Cuando Cristo se duele en aquel huerto y acepta su pasión, los grillos santifican su plegaria y comparten su cáliz. Los pájaros aún callan, sin embargo. No es tampoco su reino de este mundo, y es noche todavía: su hora es la del alba, su canto la ascensión que él anunció. Y sólo entendieron los jilgueros, los mirlos, las alondras…

Vicente Gallego. Pan ácimo reparten

sábado, 10 de octubre de 2026

El presente de Dios




Dios es el presente [el tiempo presente; en el sentido de los tiempos del verbo]. Por eso es tan difícil aferrar el momento. Dios es el eterno ahora. O perseguimos al pasado o nos escapamos al futuro, ubicamos toda nuestra esperanza en el futuro. Mientras que la fe, la esperanza, y el amor deben madurar en el presente. Por eso es que ignoramos el tiempo, lo gastamos, lo matamos. Estamos matando a Dios.

Anna Kamienska. Notatnik

martes, 6 de octubre de 2026

El misterio del renunciamiento

 



Y de nuevo rezó, abstraído; su rezo emanaba de todo su cuerpo aniquilado, por haber experimentado en el fuego y en la muerte la misteriosa proximidad de Dios. Su propia vida cesó de tener consciencia de sí misma, como si el eterno vínculo entre el alma y el cuerpo se hubiese roto, y que libre de todo lo que es terrestre, libre de sí mismo, su espíritu se hubiese elevado a alturas desconocidas. Las angustias de la duda, las fogosas coleras, las rebeldías exasperadas del amor propio humano, todo aquello no era más que polvo, como su cuerpo prosternado… Sólo el alma permanecía intacta, pues había roto las cadenas obscuras del yo, y vivía al fin de la vida misteriosa del renunciamiento.

Leonidas Andreiev. La vida de un Pope

domingo, 4 de octubre de 2026

Día de San Francisco de Asís 2026




Oh, Señor, hazme un instrumento de Tu Paz .

Donde hay odio, que lleve yo el Amor.
Donde haya ofensa, que lleve yo el Perdón.
Donde haya discordia, que lleve yo la Unión.
Donde haya duda, que lleve yo la Fe.
Donde haya error, que lleve yo la Verdad.
Donde haya desesperación, que lleve yo la Alegría.
Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.

Oh, Maestro, haced que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar;
ser comprendido, sino comprender;
ser amado, como amar.

Porque es:
Dando , que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo, que se resucita a la
Vida Eterna.

Oración de San Francisco de Asís

viernes, 2 de octubre de 2026

En verdad no está solo




Quien después de días de hambre piensa en el pan,
está pensando en el pan de verdad.
Quien al fondo de un cuarto de tormentos
echa de menos la ternura,
desea la ternura de verdad.
Quien, reclinado en una almohada,
no siente que está solo,
en verdad no está solo.

Janos Pilinszky. Salmo

miércoles, 30 de septiembre de 2026

el corazón sediento

 


En la respiración del viento
desde el mito antiguo 
desde la sed de Tu sacrificio
del Crucificado
Abrazo
irrumpe el Amor
en el corazón sediento.

Ioanna Tsatsos. En la respiración


martes, 29 de septiembre de 2026

Día de San Miguel Arcángel






San Miguel Arcángel, defiéndenos en el combate contra las maldades e insidias del demonio. Se nuestra ayuda, te rogamos suplicantes. ¡Que el Señor nos lo conceda! Y tú, príncipe de las milicias celestiales, con el poder que te viene de Dios arroja en el infierno a Satanás y a los otros espíritus malignos que ambulan por el mundo para la perdición de las almas.

León XIII. Oración a San Miguel

lunes, 21 de septiembre de 2026

La vigencia de una petición

 


Artistas y estudiosos, tanto católicos como no católicos, preocupados por preservar, en el mundo moderno, uno de los mayores patrimonios culturales y espirituales de Occidente —un patrimonio que corre el riesgo, en poco tiempo, de convertirse en algo puramente arqueológico—, solicitan que se presente una petición a la benevolente atención de Su Santidad, el Papa Pablo VI —una petición que, al parecer, representa ya el deseo de grupos cada vez más numerosos, tanto de fieles como de no católicos—, para que la liturgia latina-gregoriana, tal y como se ha celebrado durante quince siglos en las comunidades monásticas, permanezca intacta y completa, al menos en aquellas iglesias conventuales que no tienen funciones estrictamente parroquiales; y para que en esta liturgia, incluida la misa, no haya partes en lengua vernácula ni música distinta del canto gregoriano; y que en las iglesias conventuales no se utilicen amplificadores ni otros instrumentos mecánicos que distorsionen irremediablemente la naturaleza del canto llano y el carácter del lugar. Si Su Santidad tuviera la bondad de considerar esta petición —que no parece en modo alguno contraria a la Constitución litúrgica conciliar, y que parece concordar particularmente bien con las admirables palabras del propio Pontífice en su discurso a los agustinos el 31 de agosto de 1965 —, ello permitirá a una amplia parte de los fieles, y a los no católicos que lo deseen, seguir participando o asistiendo a la liturgia y al canto tradicionales, sin restar importancia a otras formas litúrgicas adoptadas recientemente en las iglesias parroquiales de todo el mundo.


Cristina Campo. Petición realizada el 5 de febrero de 1966

viernes, 18 de septiembre de 2026

La puerta del amor




Mi amor, que nace
en ti, no termina
en ti. Eres la puerta del amor
a través de la cual avanzo
al encuentro del universo, tendiendo los brazos hacia todo.
Eres mi libertad, que más allá de la presa rota
derrama sus aguas triunfantes
y abre todas las jaulas, las vacía en un instante,
llenando el cielo de miles de pájaros
que jamás volverán a dejarse aprisionar.

Margherita Guidacci. Puerta de Amor

martes, 15 de septiembre de 2026

La patria del alto cielo

 



Lluevan tormentos, penas y temores,

y cúbrame el diluvio de esta vida,

que la llama que en mi alma está prendida

no podrán apagarla mis dolores.


​¿Quién me podrá apartar de mis amores?

Que de todo mar me lleva la crecida

y en fuego de alquitrán está encendida

mi nave, llena de diversas flores.


​El puerto más seguro de la tierra

es no tomarlo aunque convide al alma,

ni mirar a las aguas de este suelo


​y ausente de mi bien sufrir la calma;

que no me podré hallar en esta sierra

siendo mi amada patria el alto cielo.


Sor Ana de la Trinidad. Dolor humano, pasión divina

domingo, 13 de septiembre de 2026

El Juicio de los jueces

 



Los que son encerrados en el frío, tras solemnes cerraduras,

los que han sido vestidos de sayal, los que se aferran a los barrotes,

los que son aherrojados, con cadenas en los pies, en calabozos sin tragar luces,

los que se van, maniatados, porque se les ha negado el nuevo amanecer,

los que caen en la mañana, dislocados en el patíbulo,

los que lanzan un último grito en el momento de abandonar su piel,

serán, No obstante, un día, el Tribunal de Justicia eterno.

 

Porque antes, incluso, de juzgar al criminal y al inocente,

es a los jueces, primero, a quienes será preciso convocar.

Ellos, que saldrán de sus tumbas, desde el fondo de los siglos, todos juntos,

bajo sus galones militares o sus togas de color de sangre (…)

 

 los que fueron juzgados los primeros, antes, durante la existencia,

como está escrito en el libro de la Verdad, solo serán juzgados al final (...)

 

Pasarán, responderán a los tribunales de los últimos días,

aquellos que tanto se preocupaban de mantener blanco su armiño,

y las prisiones se abrirán, sin necesidad de cerrojo ni pestillo.

En el Tribunal de la Suprema Apelación, no serán los mismos de siempre,

Oh, hermanos de las cárceles heladas, quienes estarán del lado de los que mandan

los peleles desarticulados, atados al patíbulo que se inclina

se levantarán ante vosotros para escucharos, o jueces que siempre permanecisteis sordos.

 

Y los que han pasado sus noches masticando malos sueños,

los pálidos navajeros, los héroes muertos en combate,

las chicas que, en las aceras, ocultan la droga en sus medias.

Los que, durante años han perdido su sangre y su vigor,

por el juez y por el delator, por Caifás y por Judas,

Verán al gran Condenado, rey de los condenados de aquí abajo,

inaugurar para jueces y juzgados el tiempo del gran relevo.


Robert Brasillach. Poemas de Fresnes

jueves, 10 de septiembre de 2026

La sangre que es fuego




He pecado, he sufrido, he buscado, he escuchado

la Voz del Amor que llama y no desfallece:

y aquí está la esperanza cierta: la Cruz.

Encontré Quien primero me amó

y me ama y me lava, en la Sangre que es fuego,

Jesús, el Todo bien, el Amor infinito,

el Amor que da Amor,

el Amor que vive bien dentro del corazón.


Clemente Rebora. Del Poema "Esperanza"

domingo, 6 de septiembre de 2026

Orar en el mundo



La oración no aleja de las preocupaciones del mundo. Al contrario, nada más responsable que orar : cuánto más vivimos una oración muy simple y muy humilde, más nos conduce a amar y expresarla con nuestra vida.

Roger de Taize

viernes, 4 de septiembre de 2026

El éxtasis de la comunión




A medida que se acercaba el momento de la comunión, me sentía elevado por impulsos de adoración… Ni los más refinados placeres de los sentidos, ni siquiera las ebriedades cerebrales que proporcionan el arte y la poesía pueden compararse a ese éxtasis, en el que el alma, que se une a Dios, se derrite por entero. Durante el transcurso de mi acción de gracias, saboreaba plenamente la radiante paz que reinaba en mí.

Adolphe Retté. Del diablo a Dios


martes, 1 de septiembre de 2026

Afluentes de Dios



No es posible cantar a solas.

Ya todo se ha tornado oscuro

y hemos de orar por ellos, tierra

de rodillas ante tu muro.

Hemos de orar por todos ellos,

desencantados y difuntos,

locos y tristes y cobardes,

ciegos, perdido ya su rumbo.


Todas las cosas me comprenden

aunque sus labios estén mudos:

el agua, el árbol, el silencio,

la nube, el vino, el campo himedo-.

Son afluentes que van a Dios

y Dios escucha en cada uno.

Y que El recoja la palabra

y la dé su destino justo.


José Hierro. Oraciones