Dios mío, Tú que das el agua cada día a la fuente,
y la fuente corre, y la fuente se escapa;
espacios al viento para que emprenda su carrera,
y el viento galopa a través de la noche.
Dame algo con que soñar, a mí cuyo espíritu vaga
del ensueño del alba al ensueño de la tarde.
Marie Noël. Prière du poète


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