Estamos hechos de polvo.
Volamos en cada partícula de viento.
Hemos volado a espaldas de la tierra, atormentados, desgarrados, contaminados.
Somos seres de polvo, polvo con la mente aguda. Polvo con espíritu.
La gracia se esparce por los confines de la tierra. A continuación la oscuridad.
El pensamiento, la mentira, la herida, el desconsuelo.
Desde que nacemos somos polvo, pero en el polvo se forja un lugar para la visión.
Una esperanza que va más allá de las estrellas, conjura y apacigua los mares.
El polvo revela nuestro orgulloso y desgarrado destino.
Sí, somos polvo hasta el hueso.
Elizabeth Jennings. Polvo







