"El arte que trasciende, que ayuda a ver y encontrar al otro, que es expresión de la tradición y de la renovación de la fe y de belleza". Benedicto XVI

domingo, 31 de mayo de 2026

Puente de niebla




Y he aquí, te he buscado con dolor,
Señor y Dios mío, ¿Dónde te hallaré?
¡Ay!, no en mi propio corazón extinguido,
donde hace mucho tiempo tu imagen se extinguió en el pecado:
allí, desde cada rincón, cuando te invoco,
mi propio eco resuena como una burla a mi alrededor.

Él que una vez perdió tu divina imagen,
que era suya, como su alma,
con quien el mundo entero conspiró
para ocultarle tu santo rostro;
y donde el hombre piadoso te ve en el Tabor,
allí ha construido su casa en el valle.

Así pues, para mi horror, debo aprender
el enigma que nunca pude resolver,
cuando en mis brillantes años de inocencia
me parecía completamente incomprensible lo que el mal podía hacer,
que un alma, donde una vez resplandeció tu imagen,
ya no te reconozca cuando te ve.


A mi alrededor resuena el claro canto de los pájaros:
«¡Escuchad, los pajaritos cantan sus alabanzas!».
Y si me inclino ante una flor:
«Su dulce mirada se asoma desde cada flor».
Te busqué en la naturaleza,
y el conocimiento mundano fue fruto vano.


¿Y debo contemplar el curso del destino?
Cuán a menudo un buen corazón en esta vida
clama a ti en vano por su anhelo,
hasta que en la desesperación se rinde al pecado:
entonces todo amor me parece una burla,
y no siento misericordia, ni Dios.

Y si los nudos se entrelazan tan maravillosamente
que apareces en la luz ante la mirada fiel:
allí el maligno ha tendido su mano
y construye un puente de niebla para la duda,
y mi entendimiento, que solo confía en sí mismo,
seguramente cree que está construido de oro.

¿Dónde puedo encontrarte en la esperanza y en el amor?
Pues ese poder solemne que elegí
no es más que la sombra que queda
de tu imagen, ya que la perdí.
¡Oh Dios, eres tan bondadoso y tan luminoso!
Te busco en el dolor, ¡no te ocultes!

Annette von Droste-Hülshoff. El año espiritual (frag)

martes, 26 de mayo de 2026

Renacer




Los hombres, aunque han de morir, no han nacido para morir, sino para comenzar.

Hannah Arendt. La condición humana.


domingo, 24 de mayo de 2026

Aventar las heridas




Tú vives en el alba.

Los pájaros te aclaman.

De túnicas de aves te viste la alegría.

¡Qué aurora la que exaltas!

¡Qué noble luz la tuya!

Te escuchan las mañanas y las noches

porque eres como un cirio,

porque eres como un corzo.

Sentirte a ti que pasas

rozándome las rosas y los ayes…

Doler en tus rodillas, estrujada

por riscos y malezas.


Y que un céfiro de alondras venga dulce,

que tú llegues aventando mis heridas…

Ser mujer y tuya, ¡qué inefable

fundirse la conciencia entre tus brazos!



Carmen Conde. Lo infinito

jueves, 21 de mayo de 2026

Dios que nos mira

 


Ojos de Aroa

Para mi sobrina

polvo enamorado


¿Será mañana,

no es ahora la hora

de nuestra muerte?

 

Coro del alba,

tres veces canta un gallo

y luego calla.

 

El coche fúnebre

levanta al paso mirlos,

que se santiguan.

 

Entre las tumbas,

dos séquitos Se cruzan:

Somos los ríos.

 

Llega la hora,

los muertos enterramos

a nuestros muertos.

 

Siguen el cauce

hermanos, tíos, primos…,

cantos rodados.

 

Besó mi madre

la urna es su nieta:

se desató la sal,

tuve que verlo.

 

Beso mi hermana

la urna de su hija:

se nos hizo de noche

y ya no pude.

 

Cal y paleta,

cemento duro, os vi

llorando por un ángel,

la angostura del nicho

todavía se turba

y se avergüenza.

 

Pero no la lloréis,

porque somos los ríos,

y mi niña a la mar

se abre por dentro.

 

Soy la hija que parte,

soy la madre que queda,

a falta ya de sí,

viviendo a ciegas.

 

Soy esa soledad

de la noche terrestre,

soy el Alba del canto.

 

Contaba ayer

mi hermana las estrellas

del cielo, y hoy le faltan,

señor, sus dos luceros.

 

Ojos tan generosos,

Que viéndose morir,

aún nos amaban.

 

Enamorado, Aroa,

el polvo vuelve al polvo,

pero esos ojos tuyos

de las últimas tardes,

esas aguas serenas,

eso sí en los callados,

eran ya la belleza

de dios, pequeña mía,

y nos miraban.


Vicente Gallego

martes, 19 de mayo de 2026

Creer para entender

 


No busco entender para poder creer, sino que creo para poder entender; y es más, creo que a menos que crea no entenderé.

San Anselmo

viernes, 15 de mayo de 2026

Rezar para tener fe

 


Esperar a tener fe para poder rezar es poner el carro delante del caballo. Nuestro camino conduce de lo físico a lo espiritual.

Oscar de Lubicz Milosz

martes, 12 de mayo de 2026

Reza por nosotros



Cerca estamos, Señor,

cercanos y asibles.

Asidos ya, Señor,

unos en otros incrustados, como si fuera

el cuerpo de cada uno de nosotros

tu cuerpo, Señor.

Reza, Señor,

rézanos,

estamos cerca.

Torcidos íbamos,

íbamos a inclinarnos

sobre la hondonada y la laguna.

Al abrevadero íbamos, Señor.

Era sangre, era,

lo que derramabas, Señor.

Brillaba.

Nos arrojó tu imagen a los ojos, Señor,

ojos y boca tan abiertos y vacíos, Señor.

Hemos bebido, Señor.

La sangre y la imagen que había en la sangre, Señor.

Reza, Señor.

Estamos cerca.


Paul Celan. Tenebrae