La razón humana, cuando es fiel a sí misma, descubre en su propio movimiento una apertura hacia lo que la supera.
En el fondo de toda acción humana se halla una exigencia de absoluto que ninguna realidad puramente humana puede satisfacer.
No se trata de sustituir la razón por la fe, sino de mostrar que la razón misma reclama algo más que ella misma.
Maurice Blondel. La Acción






