Nada queda de mí sobre la tierra:
convertirá el abril en frescas flores
y el cielo dio a mi alma eterno asilo.
Cristiano corazón, pasa tranquilo
junto a mi tumba: pasa, y no me llores.
José Zorrilla. Epitafio. En el sepulcro de un niño
Creación Contracorriente
Siento a Dios que camina
tan en mi, con la tarde y con el mar.
Con él nos vamos juntos. Anochece.
Con él anochecemos. Orfandad...
Pero yo siento a Dios. Y hasta parece
que el me dicta no sé qué buen color.
Como un hospitalario, es bueno y triste;
mustia un dulce desdén de enamorado:
debe dolerle mucho el corazón.
César Vallejo. Dios (frag.)
Existe la verdad diurna y la verdad nocturna. La verdad de los enfermos y la verdad de los sanos. La verdad de los niños y la verdad de los adultos. La verdad de los hombres y la verdad de las mujeres. La verdad de los vivos y la verdad de los moribundos. La verdad de los que aman y la verdad de los que odian. La verdad de los felices y la verdad de los infelices.
Jakub Deml. Zapomenuté světlo
Me parece que los honores y las riquezas casi siempre van juntos: aquel que ama el honor nunca odia las riquezas, mientras que aquel que odia las riquezas no busca honores.
Teresa de Jesús
Cuando Jesús pronuncia su sermón más hermoso-aquel de la Montaña-
, lo hace entre el fragor de las cigarras- criaturas solares como él- mientras
rondan abejas el romero y esplende el mediodía. Cuando Cristo se duele en aquel
huerto y acepta su pasión, los grillos santifican su plegaria y comparten su cáliz.
Los pájaros aún callan, sin embargo. No es tampoco su reino de este mundo, y es
noche todavía: su hora es la del alba, su canto la ascensión que él anunció. Y
sólo entendieron los jilgueros, los mirlos, las alondras…
Vicente Gallego. Pan ácimo reparten