El punto de vista religioso de una religión activa y moral, espiritual y profunda, es lo único capaz de dar a la vida toda su dignidad y toda su energía. Nos hace invulnerables e invencibles. La tierra podrá ser vencida únicamente en nombre del cielo. A quien solo desea la sabiduría, le son acordados todos los bienes. Somos los más fuertes cuando somos desinteresados, y el mundo está a los pies de aquel no puede seducir. ¿Por qué? Porque el espíritu es dueño de la materia y porque el mundo pertenece a Dios.
Henri-Frédéric Amiel. Diario Íntimo


No hay comentarios:
Publicar un comentario