"El arte que trasciende, que ayuda a ver y encontrar al otro, que es expresión de la tradición y de la renovación de la fe y de belleza". Benedicto XVI

sábado, 27 de julio de 2013

La fe en el amor


Poder demostrar a Dios no es suficiente para alcanzarle, pues Dios excede su propia "demostrabilidad".
Se puede probar la existencia de Dios hasta el agotamiento, pero jamás tendrá fin. Su término es un salto, un impulso del amor de Dios hacia su criatura , que hace estallar la inteligencia para arrostrar la fe en el amor.

Adrianne von Speyr. Mission théologique

miércoles, 24 de julio de 2013

El Dios que agita los corazones


Las nubes pasan, los vientos se callan, las hojas se descoloran y se desecan sin decirle por qué sufre, sin que su alma se calme por las lágrimas de una madre o las ternezas de una hermana. i Oh, alma mía! -decía el profeta-, ¿ por qué estás triste y por qué tiemblas? Espera en Dios. Y es Dios, en efecto, es el infinito lo que Se agita en nuestros corazones .

Henri Lacordaire. Sermons de Notredame

sábado, 20 de julio de 2013

Transformar el ser


He salido de la fría e innoble razón de mi estado habitual  de hombre inteligente y he vuelto a encontrarme con mi instinto natural , para que se exalte , se ennoblezca  y se convierta en entusiasmo  ... es una transformación de todo el ser: ¡Que misterioso es ese impulso de misticismo que me embriaga!

Maurice Barrés. Mes Cahiers

martes, 16 de julio de 2013

Vivir es creer


Yo no acepto discusiones sobre la existencia de Dios, lo que quiere decir que la palabra ateo, opuesta a creyente ni siquiera me interesa..
Me gusta la palabra creer. En general, cuando alguien dice yo sé, no sabe, cree. Yo creo que el arte es la única forma de actividad por la que el hombre se manifiesta en cuanto individuo. Sólo por ella puede superar el estado animal, porque el arte desemboca en regiones que no dominan ni el tiempo ni el espacio. Vivir es creer, al menos es lo que yo creo.

Marcel Duchamp. Carta a André Breton 

sábado, 13 de julio de 2013

Creyentes del Infierno


Cuando yo me muero -dice el incrédulo, que no es otra cosa que el crédulo, el supersticioso de la muerte-, cuando yo me muero, me muero, y se acabó: pues ese se acabó es el resultado del Demonio; ese se acabó, amigo mío, es, sencillamente, el Infierno : un Infierno voluntario y no representado; un Infierno como voluntad y no como representación; un Infierno a secas, desnudo, absoluto. E irrepresentable, por lo mismo, por falta de imaginación; porque es un Infierno pura y exclusivamente cierto, sin duda alguna, ni siquiera la del más mínimo fingimiento o con- fabulación imaginativa: un Infierno ideal.

José Bergamín. La importancia del demonio

jueves, 11 de julio de 2013

Soportar el dolor



San Pedro fue enviado por tercera vez a la tierra; encontró a gente que lloraba y gente que reía; el mundo estaba acabando.
Siempre será así, dijo el viejo Papa, nadie podrá defender a los hombres del dolor; pero mucho les será perdonado a quien haga renacer en ellos el valor de soportarlo.

Selma Lagerlöf. Les Miracles de l'Antéchrist

martes, 9 de julio de 2013

Embrión de la Presencia


Así yo, tanto tiempo amordazado por el encanto trinitario
del amor que Dante sublimó en celeste armonía,
me maravillo, sobrecogido por su Beatitud
de que del miserable embrión humano nazca semejante presencia.

Dante Grabriel Rossetti.  Soneto sobre la "Vita Nouva" de Dante (frag.)