"El arte que trasciende, que ayuda a ver y encontrar al otro, que es expresión de la tradición y de la renovación de la fe y de belleza". Benedicto XVI

viernes, 20 de septiembre de 2013

Por debajo de la nada y por encima del mundo


Esta humildad profunda, generosa, apacible , inalterable, que nos pone por una parte, en cuanto pecadores, muy por debajo de la nada, y por otra, nos eleva por encima del mundo , del demonio, de nosotros mismos, y nos hace grandes con la grandeza de Dios, fuerte con la fortaleza de Dios, santos con la santidad de Dios.

J. N. Grou. Manuel des âmes  intèrieures

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Semilla de las virtudes


La humildad de corazón es la matriz en la que se engendra y de la que proceden todas las demás virtudes y las obras de las virtudes;algo semejante al tronco y las ramas que brotan de la raíz.

Angela de Foligno. Le livre de l'expèrience des vrais  fidèles

domingo, 15 de septiembre de 2013

Espejo del bien supremo


El espíritu en el cual consiste toda la fuerza del alma, está hecho a imagen de Dios y es el espejo del bien supremo, porque la forma incomprensible de la esencia divina se refleja en él de manera inefable e incomprensible.

Escoto Erigena . De Divisone Naturae . Lib . IV

viernes, 13 de septiembre de 2013

El origen y el fin


Las criaturas de este mundo sensible significan los atributos invisibles de Dios , porque Dios es el origen , el modelo y el fin de toda criatura, y porque todo efecto designa su causa, toda imagen su modelo, , todo camino el término al cual conduce.

San Buenaventura. Itinerario de la mente a Dios. 

martes, 10 de septiembre de 2013

Caridad




El hombre llega a dudar 
de la clemencia del hombre, 
tú, caridad, tú, renombre 
de lo santo, que entre galas 
de cielo en el alma exhalas 
perfumes de amor sagrados, 
tú das a los desgraciados 
todo el calor de tus alas.

Agustín F. Cuenca. Caridad

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Penitente



Dispuesto estoy, mi Dios, y resignado 
a sufrir de tus manos el castigo: 
a detestar me obligo 
por siempre mi pecado; 
en medio de amarguras tan inmensas 
borraré con mi llanto tus ofensas. 

No te alejes de mí, Salvador mío, 
camina en mi socorro diligente, 
mira cuán insolente 
el enemigo impío 
tanto se multiplica, que parece 
que triunfa, y que del todo prevalece. 

Jose Joaquin Pesado. Salmo XXXVII. 

domingo, 1 de septiembre de 2013

Llegar a la cima sin aliento


Señor, divino Fuego, 
tú eres misericordia, yo soy ruego. 
De inextinguible luz eterno faro, 
yo soy desolación, tú eres amparo. 

Yo te adoro, Señor. Débil y triste 
soy, pero no si tu poder me asiste. 
Para luchar con épico ardimiento, 
hay que fortalecer en tu alabanza 
lo mismo el corazón que el pensamiento.
i No se llega a las cimas sin aliento 
ni a ti sin esperanza! 

Manuel José Othon. Salmo del fuego