Como decía Hólderlin en su gran himno tardío Patmos, Dios está cerca, pero es difícil de captar. Y Dios es, sobre todo, el Dios del tiempo. Éste nos envuelve y nos rodea, nos cerca, nos presiona y nos intimida, aun cuando un límite (que es encrucijada y cruz) nos impide su perfecta comprensión, o nos deja tan sólo un exiguo fragmento del misterio que en él se aloja.
Eugenio Trías. Por qué necesitamos la religión
No hay comentarios:
Publicar un comentario