El cristianismo según Dostoievski
Me topé con una campesina que llevaba en brazos un niño de pocas semanas. La mujer era muy joven. De repente miró al niño con embeleso y se santiguó con mucha devoción. Yo, que siempre ando preguntando, le dije que por qué hacía eso: “Porque mi niño acaba de sonreírme por primera vez, y mi alegría es tan grande como la de Dios cuando un pecador se arrodilla ante Él y reza con todo su corazón”. Eso fue lo que me dijo la campesina: un pensamiento profundo, sutil, verdaderamente religioso, en el cual expresaba toda la esencia del cristianismo, es decir, todo el concepto de Dios como padre nuestro, y la alegría de Dios por sus criaturas. Como un padre por sus hijos (…) La esencia del sentimiento religioso no tiene nada que ver con el raciocinio; ninguna falta, ningún crimen, ninguna forma de ateísmo demuestran nada contra ese sentimiento, en el cual hay y habrá siempre algo de inaccesible a todas las argumentaciones de los ateos.
Fedor Dostoievski. El idiota
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