Entre el paraíso y el destierro
Toda poesía transcurre –y ese fue mi hallazgo– entre la voz de Adán en el jardín y la voz de Job en el destierro. Hecho el aliento para nombrar, ¿había de perder su poderosa dignidad luego del Pecado? Para nombrar, y para argüir con Dios y para impetrar su misericordia.
Eliseo Diego. Esta tarde nos hemos reunido.
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