martes, 9 de enero de 2024

El fuego del condenado




Volcar las miradas sobre nuestras deformidades. ¡Y este veneno, este beso mil veces maldito! ¡Mi debilidad, la crueldad del mundo! Mi Dios, piedad, ocúltame, ¡estoy demasiado mal! Estoy escondido y no lo estoy. Este es el fuego que se eleva con su condenado.

Arthur Rimbaud

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