Los sofistas se hundirán por si mismos.
Sí se recuerda la verdad de donde emanan todas las otras, la bondad absoluta de Dios y su ignorancia absoluta del mal, los sofistas se hundirán por sí mismos. Y al mismo tiempo se hundirá también la literatura poco poética que se había apoyado en ellos. Toda literatura que discuta los axiomas eternos está condenada a vivir sólo de sí mismo. Es injusta, se devora el hígado… No tenemos derecho alguno de interrogar al Creador sobre nada…Isidore Ducasse (Lautréamont). Prefacio a poemas no publicados
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