Si Dios fuese fácil, estaría al alcance de la mano.No sería trascendente y no sería Dios. Pero si Dios es Dios, hay una desproporción entre él y nosotros. No es de extrañar que, para verlo tengamos que ponernos de puntillas sobre la punta del espíritu.
Jean Guitton. Mi testamento filosófico
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