Yo he suplicado a Dios que no oiga ninguna oración que fuera un obstáculo al cumplimiento de sus planes sobre mí. Hay que dejarles hacer allá arriba...
Yo me abandono como un niño: los pequeñitos no saben jamás lo que harán con ellos ¿y se inquietan por eso alguna vez?
Gilbert Cesbron. Romper la estatua
No hay comentarios:
Publicar un comentario