¡
No juzguéis! No juzguéis al mundo que os parece abandonado por Dios; está habitado por Dios. No juzguéis el fracaso de Dios, pisoteado en sus instituciones que uno entrega a Satán, escarnecido en las debilidades de sus sacramentos; el poder y la gloria de Dios están presentes.
Charles Moeller. Literatura del siglo XX y cristianismo
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