En cierto sentido, cada liturgia es como un vuelo: no un vuelo que se pueda medir en
kilómetros, sino el vuelo inconmensurable del espíritu. La liturgia es un vuelo tanto divino como
humano que nos lleva hasta el mismo trono de Dios; en ella nos unimos con nuestra alabanza
terrenal, a la de los ángeles y los santos. Éste es el tipo de vuelo que todos los devotos de todos
los tiempos y lugares han realizado antes de nosotros.
Michael Kwatera. El ministerio litúrgico de los diáconos
No hay comentarios:
Publicar un comentario