San Pedro fue enviado por tercera vez a la tierra; encontró a gente que lloraba y gente que reía; el mundo estaba acabando.
Siempre será así, dijo el viejo Papa, nadie podrá defender a los hombres del dolor; pero mucho les será perdonado a quien haga renacer en ellos el valor de soportarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario