La más humilde jarra de vino sobre la mesa de una posada puede llegar a ser un objeto sagrado: basta que yo me asombre de su presencia, y ahí esta ya, mecida por las olas del absoluto.
Fue Tardieu un escritor de mucho ingenio que recuerda al surrealismo en ocasiones y en su teatro al absurdo becketiano. En un primer momento al leerla me recordó a Duchamp, pero ahora que lo dice, Sí, esa frase podría ser Zen. Buscaré sobre el no dualismo, lamento mi ignorancia, si conoce algun texto se lo agradecería, contaría con una dirección inestimable.
No conocía a este artista francés. Su frase me ha recordado el no dualismo sagrado-profano típico del budismo zen.
ResponderEliminarFue Tardieu un escritor de mucho ingenio que recuerda al surrealismo en ocasiones y en su teatro al absurdo becketiano. En un primer momento al leerla me recordó a Duchamp, pero ahora que lo dice, Sí, esa frase podría ser Zen. Buscaré sobre el no dualismo, lamento mi ignorancia, si conoce algun texto se lo agradecería, contaría con una dirección inestimable.
ResponderEliminarGracias por su comentario.
Fraternal abrazo