domingo, 10 de julio de 2011

La Cítara del Espíritu Santo




Preocupémonos por adquirir los bienes eternos que nos han sido prometidos. Preocupémonos antes de que llegue la noche y se cierre el mercado. Busquemos entre los pobres y los indigentes amigos para la vida de arriba. Compremos aceite en su casa ... Pues quienes aquí abajo venden aceite para las lám­paras de arriba son las viudas, los huérfanos, los enfermos, los lisiados, los cojos, los ciegos y todos los pobres que se encuen­tran en las puertas de las iglesias.

Efrén el Sirio. Homilías

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