Las empresas que se basan en una tenacidad interior deben ser mudas y oscuras; a poco que uno las declare y se gloríe de ellas, todo parece fatuo, sin sentido e incluso mezquino.
mi enhorabuena por este blog en donde encuentro a tantos amigos de lecturas: entre ellos, Calvino. y más cercano, a Juan Pedro Quiñonero. Un saludo cordial desde "Mi Siglo".
Un Honor que visite este humilde blog, gracias por descubrirme el suyo, que sí es de gran valía. Repararé el descuido de no conocer sus libros a la mayor brevedad.
mi enhorabuena por este blog en donde encuentro a tantos amigos de lecturas: entre ellos, Calvino. y más cercano, a Juan Pedro Quiñonero.
ResponderEliminarUn saludo cordial desde "Mi Siglo".
Un Honor que visite este humilde blog, gracias por descubrirme el suyo, que sí es de gran valía. Repararé el descuido de no conocer sus libros a la mayor brevedad.
ResponderEliminarun saludo fraternal
Herederos